Historia de Engrano

Nace una idea

La primera semilla para la idea de empezar un negocio de café se formó en la segunda mitad de 2008 cuando preparábamos nuestra boda civil que iba a ser en Febrero 2009. Mi esposo y yo decidíamos que podíamos pedir a nuestros invitados como regalo, algo que fuera practico y que durara para que así pudiéremos recordar nuestra boda cada vez que viéramos el regalo. Como los dos somos entusiastas tomadores de café y de hecho preferimos tomar espresso en lugar de café de filtro, decidimos pedirles a nuestros invitados una colaboración para usarla para comprar una máquina de espresso como nuestro regalo de bodas. Y eso hicimos; el fin de semana después de nuestra boda fuimos a la tienda, vimos todas las máquinas y regresamos a casa con una máquina de espresso Quickmill que incluía un molino para café.  En los siguientes meses empezamos a experimentar con diferentes cafés que venden en las tiendas cerca de donde vivimos y aprendimos a amar algunos de estos cafés mientras que casi escupimos otros. En el verano de 2009 fuimos a Ecuador para nuestra boda eclesiástica (mis padres son Ecuatorianos) y en las semanas de preparación en Ecuador antes de la boda misma no pudimos resistirnos a probar algunos cafés ecuatorianos. Aunque no sea conocido internacionalmente como un país productor de café, nosotros probamos unos cafés maravillosos en Ecuador, y de a poco creció la idea que sería muy bonito poder traer algunos de estos cafés de regreso a casa y regalarlos o incluso venderlos porque a otras personas seguro les gustaran estos cafés tanto como a nosotros. De hecho, incluso durante nuestra luna de miel en Ecuador visitamos algunas áreas cafetaleras para informarnos de las posibilidades de importar café de Ecuador en Europa. Sin embargo, no teníamos realmente un plan y por lo tanto no tuvimos éxito en ese momento.

Aprendiendo sobre café

Una vez de regreso en casa la idea se desarrolló más, desde buscar importar café ya tostado (una idea que descartamos cuando supimos que le toma aproximadamente 30 días a un barco ir de Ecuador a Holanda y que por tanto el café habrá perdido una parte considerable de su saber para cuándo lo recibamos en Europa) a importar café en grano verde y tener que tostarlo en algún lugar en Holanda. A fin de tener una idea sobre que involucra el café verde y su tueste pasamos más fines de semana buscando información. Nos dimos cuenta que para poder tostar adecuadamente el café necesitábamos saber cómo reconocer un buen café y decidimos tomar algunos cursos, incluyendo cursos de preparar espresso, cursos de tostado y cursos de cupping. Finalmente, en la primavera de 2010 fundamos nuestra empresa Engrano, aunque en ese momento era solo una empresa en papel. Compramos una pequeña maquina casera de tostar de café (una i-Roast 2, una muy ruidosa maquinita) y reunimos de varias tiendas cafés verdes de todas partes del mundo para poder experimentar tostar café en la cocina de nuestra casa.  No fue tan fácil como esperábamos; aparentemente hace una gran diferencia en el sabor del café el tiempo que pasa tostándose el café y aunque el proceso de tueste en la i-Roast 2 toma menos de 10 minutos, de alguna manera nos era imposible lograr un café tostado de calidad uniforme o era una cuestión de segundos respecto a cuándo detener el tueste, pero de cualquier manera cada vez que tostábamos el mismo café este sabia diferente. Mi esposo seguía buscando información y encontró que las tostadoras profesionales tenían tiempos de tueste mucho más largos que nuestra maquinita casera, y así decidimos tratar de prolongar el tiempo de tueste a 12 y 15 minutos con un incremento lento y gradual de la temperatura. Ese resulto ser el truco; aparentemente estábamos tostando nuestro café muy rápido porque ahora era posible lograr la misma calidad de café con considerablemente mejor sabor.

Tostar o no tostar... nosotros mismos

Mientras tanto la búsqueda de compañías que tostaran café había comenzado, y ese fue otro retro por sí solo. En Junio 2010 fuimos a México de vacaciones y entusiasmados por nuestro reciente éxito tostando café en casa decidimos pasar algunos días investigando la posibilidad de importar café de México. Fuimos recibidos muy amablemente por varios cafetaleros que estaban felices y deseosos de exportar a Europa pero desafortunadamente no estaban familiarizados con el papeleo local necesario para exportar café. Así que regresamos a cada con muestras de 4 diferentes cafés mexicanos, pero también con el conocimiento que para exportar café de México se necesita un agente especial de aduana con permiso del gobierno para realizar trámites de exportación de café.  Usamos las muestras de café de sabia manera para mejorar nuestra habilidad al tostar, pero decidimos enfocarnos por el momento en Ecuador. Hay suficientes compañías tostadoras de café en Holanda, pero todas tuestan su propio café y no para terceros. Finalmente encontramos la página web de una empresa tostadora de café cerca de Ámsterdam que decía claramente que tostaban para otros y solo para otros, por tanto no tenían su propio negocio de venta de café. Desafortunadamente después de varios e-mails y llamadas telefónicas sin responder concluimos que esta compañía dejo de existir. Así que estábamos de regreso en ceros. En este punto empezamos a considerar talvez, talvez tostar el café nosotros mismos. Empezamos por ver en las tostadoras de café que marcas usaban y donde comprarlas. Estábamos perplejos por los precios, pero después de una par de semanas mientras teníamos más información de las maquinas los precios ya no nos parecían tan aterradores.

Buscando café verde

En Noviembre de 2010 fuimos a visitar a mis padres en Ecuador y ahí decidimos que compraríamos una máquina de tostar café para nosotros y tostaríamos nuestro propio café. Por tanto, necesitábamos comprar café en grano verde! Buscamos en las páginas amarillas en Guayaquil y empezamos a llamar a los distribuidores locales de café verde. Muchos de ellos fueron amigables, pero solo querían hacer negocios si íbamos a comprar por lo menos un container (aproximadamente 8000 kg de café en grano verde) lo cual era claramente mucho más de lo que nosotros podíamos comprar. Siguiendo la recomendación de una amiga encontramos a un distribuidor que estaba dispuesto a recibirnos para una plática informal. Fuimos con él al día siguiente y no pudimos encontrar el lugar porque no está precisamente en el mejor barrio de la ciudad, pero finalmente llegamos. Fuimos recibidos de manera muy amigable, nos mostraron el café que tenían, de donde venía, un video de la producción de café y nos explicaron que hasta ahora solo exportaban a Estados Unidos pero que estarían felices de exportar a Europa cualquier cantidad que nosotros quisiéramos, incluso si era solo un saco de 69 kilos. Eso era más bien lo que queríamos así que nos invitaron a regresar dos días después para una sesión de cupping de diferentes cafés para que pudiéramos elegir que íbamos a comprar. Y así, dos días después pasamos más de 4 horas cupping y probando cafés y finalmente nos decidimos a comprar no uno sino 10 sacos de café, es decir alrededor de 700 kilos. Una cantidad considerable, pero como muchos de los costos de exportación e importación son costos fijos queríamos hacer que esos costos sean lo mas bajo posible por kilo de café. Cerramos el trato y un poco deslumbrados pero felices regresamos a cada de mis papas, cayendo en cuenta pero no totalmente de que acabábamos de gastar mucho dinero en café en grano verde.

Y empezamos!!

De regreso en Holanda el envio fue arreglado y el distribuidor en Ecuador fue muy servicial y paciente considerando la poca experiencia que teníamos en cuanto a exportar e importar. Pero finalmente el café fue enviado justo antes de Navidad y tuvimos que esperar 4 semanas para que llegara al puerto de Rotterdam. Mientras tanto teníamos que resolver nuestro problema de tueste del café y así decidí otra vez invertir seriamente esta vez en una maquina tostadora de café. No muy grande, pero lo suficiente para tueste continuo. Fuimos por ella personalmente a donde el importador quien nos ayudó incluso a cargarla en nuestra van. Otra parte del rompecabezas se resolvía. Dos semanas después nuestro café de Ecuador llego. Nos tomó un tiempo para ingresarlo al país realmente por culpa de nuestro desconocimiento total del papeleo necesario, pero al final lo logramos. Ya habíamos arreglado un espacio para almacenar el café que pensamos seria mas grande de lo necesario pero nos dimos cuenta que 10 sacos de café en verdad ocupan mucho espacio, por no mencionar lo pesado que son los sacos de 69 kilos!
Ahora si el tueste de café podía empezar en serio!
Desde entonces Engrano ha crecido sin parar. Algunas cosas se han automatizado, muchas cosas se mantienen manuales, pero estoy disfrutando cada minuto de todo esto.

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